Episodio 1: LA FAMILIA CATÓLICA EN UN MUNDO POST-CRISTIANO
Oración Inicial
por parte del anfitrión de la reunión
Respira en mí, Oh Espíritu Santo, para que mis pensamientos puedan ser todos santos.
Actúa en mí, Oh Espíritu Santo, para que mi trabajo, también, pueda ser santo.
Atrae mi corazón, Oh Espíritu Santo, para que sólo ame lo que es santo.
Fortaléceme, Oh Espíritu Santo, para que defienda todo lo que es santo.
Guárdame, pues, Oh Espíritu Santo, para que yo siempre pueda ser santo.
Amén.
Un momento de silencio para reflexionar la oración.
Comprender la Brecha
Preguntas abiertas
Los tiempos han cambiado para la familia, para nuestras familias. Ya no vivimos en una cultura de «Cristiandad» que piensa de manera cristiana. Rápidamente, estamos cambiando a una «Era Apostólica», donde, al igual que los primeros apóstoles, nos enfrentamos a suposiciones, presiones e incluso a instituciones desplegadas contra la fe, así como contra una vida familiar feliz y alegre.
El Caballero Supremo Patrick Kelly recuerda la famosa frase de Sor Lucía, de que «la batalla final» entre el Reino de Cristo y el de Satanás sería sobre el matrimonio y la familia.
Los católicos hoy en día deben esforzarse intencionalmente para mantener su fe, porque están batallando contra una cultura que los empuja fuera. Para permanecer donde queremos, tenemos que empujar en contra (de esta cultura)», dice el P. John Parks.
Ladrillos para la Brecha
Frases importantes del video para reflexionar
«Hombres, no duden en participar en la batalla que se libra a su alrededor, la batalla que hiere a nuestros hijos y familias, la batalla que distorsiona la dignidad tanto de mujeres como de hombres. Esta batalla a menudo está oculta, pero es real. Es principalmente espiritual, pero está matando progresivamente el espíritu cristiano que queda en nuestra sociedad y cultura, e incluso en nuestros propios hogares».
«La Cristiandad es una cultura donde la gente ve con lentes bíblicos. Ciertamente hubo un tiempo en los Estados Unidos en el que la mayoría de la gente veía todo a través de lentes bíblicos. ¿Hemos dejado atrás la Cristiandad? Creo que la respuesta es sí. Incluso aquellos que van a la iglesia con regularidad, yo diría que probablemente tienen mentes mundanas en su mayoría con algunos parches católicos, que de vez en cuando, de alguna manera intentan superponerse».
«Vivir en una era apostólica significa ser los primeros apóstoles, que eran una pequeña minoría en una sociedad pagana, tenemos que darnos cuenta de que las personas que nos rodean tienen una visión pagana, no tienen una visión cristiana de Dios y de los valores de la vida humana. Por eso tenemos que valorar y proteger nuestros valores y poder transmitírselos a nuestros hijos».
¿Por qué las familias no pueden seguir la corriente como lo hacían hace 50 años? Seguir la corriente de la cultura y estar bien, fuertes en su fe y unidos en la familia. Sabemos que eso ya no funciona, porque el flujo de la corriente actual no te llevará río abajo, a un buen lugar. Estas familias de hace dos generaciones, los abuelos, están impactados. “Hicimos todo lo que pensábamos que teníamos que hacer y nuestros hijos abandonaron la fe y nuestros nietos están más lejos todavía. Es muy diferente a como era todo”.
«No creo que haya una filosofía, una religión, una cosmovisión que tenga una visión más elevada del sexo, el matrimonio y la familia que la Iglesia Católica».
«Se siente contracultural y también como una gran misión. Así que vamos a criar a nuestros hijos de tal manera, como si estuviéramos en un campo de batalla, lo cual da miedo, pero en la providencia de Dios, como si fuéramos creados para un momento como este».
«Es fundamental ser intencional, porque significa que te esfuerzas por lograr algo y no te quedas esperando a que suceda, sino que realmente luchas para hacer que algo se convierta en lo que debe ser».
«Para que podamos creer en la Buena Nueva, tenemos que aprender cuáles son las Buenas Nuevas, y nuestra iglesia está llena de recursos que nos permiten llegar a comprender cómo debe ser el matrimonio y la familia en primer lugar».
«Encontrar el aliento que necesitas como una familia católica siempre es mucho más fácil si tienes comunidad. Entonces, mira a la comunidad y observa quién está tratando de vivir una vida como ustedes, quién está tratando de honrar a Dios en todo lo que hace, quién está tratando de enseñar a sus hijos las mismas cosas que usted está tratando de enseñarles a sus hijos. Busca a esas personas y rodéate de ellas».
«Cuando nuestro Señor habló a los apóstoles, muchos de ellos no vivían una existencia cristiana. Llegaron a ello siendo adultos. Por eso, nunca es demasiado tarde para llegar a la fe siendo adultos. Hay padres que me dicen, «lamento haber llegado a la fe cuando mis hijos tenían 13 y 15 años, siento haber perdido esos años». No los perdieron. Ahora puede rezar por sus hijos. Nunca es demasiado tarde para llegar a la fe. Nunca es demasiado tarde para traer a Cristo a tu familia. Deja que Cristo retome el trabajo desde allí.».
«En cierto sentido, la familia no necesita ser salvada en la medida en que es real y natural. No la creamos nosotros, no tenemos que inventarla a nuestro gusto. La familia nos es dada y responde a los acordes más profundos de nuestra naturaleza. Solo debemos ser fieles, observar la armonía de unos con otros y sumergirnos en la tradición cristiana donde encontraremos todos los recursos para ayudarnos a ser fieles a este llamado profundo que en lo más profundo de nuestros corazones sabemos que es verdadero.».
Espada del Espíritu
Lecturas Bíblicas sobre el tema
CADA OBRERO CON UNA ESPADA PARA RECONSTRUIR Y DEFENDER
Nuestros adversarios decían: «No sabrán ni verán nada, hasta que irrumpamos en medio de ellos. Entonces los mataremos y pondremos fin a la obra»
Y al ver que tenían miedo, me levanté y dije a los notables, a los magistrados y al resto del pueblo: «¡No les tengan miedo! Acuérdense del Señor grande y temible, y combatan por sus hermanos, sus hijos, sus hijas, sus mujeres y sus casas». Cuando nuestros enemigos advirtieron que estábamos alerta y que Dios había desbaratado sus planes, volvimos todos a las murallas, cada uno a su trabajo. Pero, a partir de ese día, sólo la mitad de mi gente hacía el trabajo, mientras la otra mitad tenía en la mano las lanzas, los escudos, los arcos y las corazas, y los jefes estaban detrás de toda la casa de Judá. Los que reconstruían las murallas y los que transportaban las cargas iban armados: con una mano hacían el trabajo y con la otra empuñaban el arma; y los que construían tenían cada uno la espada ceñida a la cintura mientras trabajaba.
EL SEÑOR ES NUESTRA FUENTE DE ESPERANZA EN TIEMPOS DE PROBLEMAS. ÉL SABE LO QUE ESTAMOS ENFRENTANDO.
Cuando ceden los cimientos, ¿qué puede hacer el justo?
Pero el Señor está en su santo Templo, el Señor tiene su trono en el cielo.
Sus ojos observan el mundo, sus pupilas examinan a los hombres.
FE INTENCIONAL EN EL HOGAR
Escucha, Israel: el Señor, nuestro Dios, es el único Señor. Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Graba en tu corazón estas palabras que yo te dicto hoy. Incúlcalas a tus hijos, y háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas de viaje, al acostarte y al levantarte. Átalas a tu mano como un signo, y que estén como una marca sobre tu frente. Escríbelas en las puertas de tu casa y en sus postes.
Llamado a la Batalla
Acciones para mantenernos firmes en la brecha
Dedique una hora ante el Santísimo Sacramento y escriba respuestas a las siguientes preguntas:
(1) ¿Dónde siento que nuestro matrimonio/familia está teniendo éxito en ser una familia católica fuerte?
(2) ¿Dónde debemos ser más intencionales?
(3) ¿Cuál es el camino para que nuestra familia se desarrolle en fe, esperanza y amor? Confíe en que Jesús Nuestro Señor Eucarístico está ayudando a que la verdad llegue a ustedes. Compartan sus ideas con sus conyugues.
Comience el Rosario Semanal en Pareja o en Familia.
Satanás detesta cuando las familias rezan. Pero ¿cómo comenzamos? Con un día a la semana que funcione en los horarios de su familia, recen el Rosario como Pareja o en Familia. Este rezo dura de 20 a 25 minutos. El Rosario tiene una capacidad notable, por la gracia de Dios, de aumentar la paz y la unidad en las relaciones, especialmente si se reza regularmente. Es de esta manera que podemos experimentar prácticamente cómo María nos acerca más a su Hijo. Si en este momento parece demasiado pedir un Rosario completo para los niños más pequeños, comience rezando una decena del Rosario juntos. Con el tiempo, invite a cada niño a que dirija una decena del Rosario. Otra idea: prepare el postre favorito de la familia para después del Rosario.
Mantenga Sagrado el Día del Señor.
La palabra «santo» significa «apartado». El enemigo nos tienta a pensar que todos los días son iguales: trabajar, distraerse y estar desconectados en nuestras familias. Para aceptar el domingo como el Señor nos manda, el séptimo día para comenzar la semana con la Misa, descanso, celebración, familia y amistad, comprométase a mantener este día libre de trabajo innecesario, estrés y distracciones tecnológicas, como exceso de tiempo en la pantalla o uso del teléfono. A cambio, conviértalo en un día de adoración y diversión, un Día Santo diferente de los otros seis, un día para construir paz y buenos recuerdos en familia y con amigos, tal como Dios lo planeó para nosotros.
Oración de Clausura
Soliciten intenciones del grupo y concluyan con la Oración
Oh Dios, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra; Padre, que eres Amor y Vida, haz que cada familia humana sobre la tierra se convierta, por medio de tu Hijo, Jesucristo, «nacido de Mujer», y mediante el Espíritu Santo, fuente de caridad divina, en verdadero santuario de la vida y del amor para las generaciones que siempre se renuevan.
Oración por la Familia de San Juan Pablo II
Haz que tu gracia guíe a los pensamientos y las obras de los esposos hacia el bien de sus familias y de todas las familias del mundo. Haz que las jóvenes generaciones encuentren en la familia un fuerte apoyo para su humanidad y su crecimiento en la verdad y el amor.
Haz que el amor, corroborado por la gracia del Sacramento del Matrimonio, se demuestre más fuerte que cualquier debilidad y cualquier crisis, por las que a veces pasan nuestras familias.
Haz finalmente, te lo pedimos por intercesión de la Sagrada Familia de Nazaret, que la Iglesia en todas las naciones de la tierra, pueda cumplir fructíferamente su misión en la familia y por medio de la familia.
Tú, que eres la Vida, la Verdad y el Amor, en la unidad del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén