Episodio 2: EL MATRIMONIO: LA BASE DE LA FAMILIA
Oración Inicial
por parte del anfitrión de la reunión
Respira en mí, Oh Espíritu Santo, para que mis pensamientos puedan ser todos santos.
Actúa en mí, Oh Espíritu Santo, para que mi trabajo, también, pueda ser santo.
Atrae mi corazón, Oh Espíritu Santo, para que sólo ame lo que es santo.
Fortaléceme, Oh Espíritu Santo, para que defienda todo lo que es santo.
Guárdame, pues, Oh Espíritu Santo, para que yo siempre pueda ser santo.
Amén.
Un momento de silencio para reflexionar la oración.
Comprender la Brecha
Preguntas abiertas
«No sé si el mundo moderno tiene una definición de matrimonio, creo que se debe, en parte, a la intención de eliminar esta palabra». Dice el P. John Riccardo en este episodio. Hoy puede ser difícil tener conversaciones sobre el matrimonio, dado que muchas personas tienen sus propias ideas de lo que es y de cómo debe vivirse.
El matrimonio es la creación original de Dios para la raza humana. Dado que existe tanta confusión con respecto al matrimonio, las enseñanzas de la Iglesia sobre el matrimonio se destacan más y más como un signo de contradicción del plan de la cultura respecto a las relaciones. La Iglesia ofrece una base firme para comprender el matrimonio, su propósito y cómo se debe vivir. ¿Qué les impresiona más sobre estos tres comentarios del episodio?
Entre los ataques al matrimonio se encuentra el mensaje persistente de que una nueva vida humana es una mera carga para la relación, que los niños son una amenaza al amor y al planeta. La normalización de los métodos anticonceptivos dentro y fuera del matrimonio, especialmente distintas formas de la «píldora», han reestructurado radicalmente nuestra cultura, así como el automóvil reestructuró la forma en que construimos ciudades.
Greg y Julie Alexander, asesores matrimoniales experimentados, hablan claramente sobre la «intencionalidad» al vivir nuestro matrimonio. La «entropía» que constantemente desgasta todas las cosas, incluyendo nuestra relación como cónyuges, es un motivo de preocupación constante. Esto indica que debemos tomar algunas decisiones clave.
Ladrillos para la Brecha
Frases importantes del video para reflexionar
«En la historia y en todas las culturas, el matrimonio ha sido universal porque es una realidad natural. Forma parte del querer de Dios para el hombre y la mujer. Pero Cristo elevó el matrimonio. Ahora, cuando un hombre y una mujer bautizados contraen matrimonio, entran en un sacramento. Y a través de ese sacramento reciben la gracia necesaria para cumplir su vocación».
«Es importante admitir que, debido al pecado, es difícil vivir de acuerdo con la verdad del matrimonio. También es importante reconocer que sí es posible. Y esto es especialmente cierto para aquellos que están en un matrimonio sacramental y han recibido la gracia que viene con el sacramento para vivir de acuerdo con la verdad del matrimonio».
«La alianza matrimonial, por la que el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole, fue elevada por Cristo Nuestro Señor a la dignidad de sacramento entre bautizados».
«Un sacramento es un signo visible de una realidad invisible, instituido por Jesús, que da la Gracia. ¿Qué es la Gracia? Gracia es un Don sobrenatural. El día en que se casan, Dios les permite acceder a su Don de amarse el uno al otro de la manera en que Él los ama y del modo en que ustedes desean hacerlo en su interior».
«No sé si el mundo moderno tiene una definición de matrimonio; creo que se debe en parte a la intención de eliminar esta palabra Está claro que uno de los fundamentos de esta idea es que es una relación que mantendremos, siempre y cuando sea beneficiosa para los dos. Y en cuanto deje de serlo para uno de nosotros o para ambos, la terminamos. Es una relación de consumo».
«El amor matrimonial debe ser libre, completo, fiel y fructífero. Y eso se debe a la misma naturaleza del amor. El amor debe ser libre, no puede ser coaccionado. El amor debe ser total; no puedo amar parcialmente, tengo que amar por completo. Y si amo por completo, voy a ser fiel. El amor tiene que ser fiel para ser amor auténtico. Si son libres, completos y fieles, entonces serán fructíferos y desearán tener hijos».
«¿Cuáles son las similitudes y diferencias entre el hombre y la mujer? La iglesia siempre ha profesado que los hombres y las mujeres poseen igual dignidad. Con esto, no quiere decir que sean idénticos. La diferencia es tan necesaria como la igualdad. La diferencia nos llama a la unión como hombres y mujeres».
«La diferencia entre el hombre y la mujer. Radica en que él es fuerte y seguro. Quiere proteger, cuidar, brindar, tener iniciativa, todas estas hermosas cualidades son tan masculinas. Y luego está la mujer, que es la que cuida. Ella es quien recibe y su corazón se expande con una nueva vida».
«En física, la entropía significa que todo se deteriorará. El sol se consumirá, el cuerpo envejecerá, el hierro se oxidará y las relaciones podrán ser tediosas. No permitas que la ley de entropía social deteriore tu matrimonio. ¿A quién diría tu esposa o esposo que tratas mejor? ¿Diría «Desearía que me tuviera la mitad del aprecio que le tiene a sus colegas en el trabajo»? Lo que usted realmente quiere es que su cónyuge pueda decir: «Me trata mejor que a cualquier otra persona». Eso es lo ideal».
«El sacrificio mutuo de los esposos es absolutamente primordial en el matrimonio. Vivimos en una cultura muy individualista y enfocada en uno mismo. La gente te dice que hagas lo que deseas, cuándo tú quieras y que te tomes una selfie mientras lo haces. Pero este no es el camino hacia la felicidad. En el matrimonio, el esposo y la esposa deben dar y sacrificarse por el otro. Esta es la marca del amor auténtico».
«En el mundo de hoy, debido a la inmensa cantidad de ataques al matrimonio, es muy importante que queramos deliberadamente vivir la fe católica. Por lo tanto, si no nos tomamos el tiempo para enfocarnos en cómo vamos a defender a nuestra familia de esos ataques, nos encontraremos perdidos».
«Aprendan a rezar juntos como esposos. Eso lleva tiempo. Es un nivel real de intimidad, orar juntos, pero las parejas que aprenden a orar juntas no se divorcian. Por ejemplo, rezar el rosario juntos por la mañana y hacer oración por la noche de cualquier forma que sea, ya que su intimidad será algo que el enemigo no podrá dividir».
Espada del Espíritu
Lecturas Bíblicas sobre el tema
JESÚS CELEBRA Y REVIVE EL MATRIMONIO: LA BODA DE CANÁ
Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: «No tienen vino». Jesús le respondió: «Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía». Pero su madre dijo a los sirvientes: «Hagan todo lo que él les diga». Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una. Jesús dijo a los sirvientes: «Llenen de agua estas tinajas». Y las llenaron hasta el borde. «Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al encargado del banquete». Así lo hicieron. El encargado probó el agua cambiada en vino y como ignoraba su o rigen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo y les dijo: «Siempre se sirve primero el buen vino y cuando todos han bebido bien, se trae el de inferior calidad. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta este momento». Este fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él.
LA CARTA MAGNA DEL MATRIMONIO CRISTIANO.
Sométanse los unos a los otros, por consideración a Cristo. Las mujeres deben respetar a su marido como al Señor, porque el varón es la cabeza de la mujer, como Cristo es la Cabeza y el Salvador de la Iglesia, que es su Cuerpo. Así como la Iglesia está sometida a Cristo, de la misma manera las mujeres deben respetar en todo a su marido. Maridos, amen a su esposa, como Cristo amó a la Iglesia y se entregó por ella, para santificarla.
El la purificó con el bautismo del agua y la palabra, porque quiso para sí una Iglesia resplandeciente, sin mancha ni arruga y sin ningún defecto, sino santa e inmaculada. Del mismo modo, los maridos deben amar a su mujer como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo. Nadie menosprecia a su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida.
Así hace Cristo por la Iglesia, por nosotros, que somos los miembros de su Cuerpo. Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y los dos serán una sola carne. Este es un gran misterio: y yo digo que se refiere a Cristo y a la Iglesia. En cuanto a ustedes, cada uno debe amar a su mujer como así mismo, y la esposa debe respetar a su marido.
Llamado a la Batalla
Acciones para mantenernos firmes en la brecha
Considere la posibilidad de implementar las siguientes medidas sencillas para mejorar la relación en su matrimonio.
Elijan uno o dos para dialogar con su esposo o esposa o para implementarlo como pareja:
Oración como cónyuges: Comenzar y terminar el día juntos en oración trae gran paz a lo largo del tiempo en un matrimonio. Algunas opciones para considerar:
(1) Rezar el rosario al empezar el día, o una sola decena si hay poco tiempo.
(2) Rezar la oración nocturna de la Liturgia de las Horas antes de dormir.
Tiempo para las cosas pequeñas: Por lo general, los profesionales de la psicología de pareja suelen recomendar apartar 90 minutos por semana solamente para dialogar los asuntos prácticos del hogar, las finanzas, las relaciones familiares, etc. Comprométanse a sacar este tiempo importante para evitar que las preocupaciones de la vida sobrepasen su matrimonio y para favorecer la comunicación.
(1) Opción uno: den un paseo de 15 minutos una vez al día y usen este tiempo para revisar las «listas de pendientes» que cada uno de ustedes tenga en su mente.
(2) Opción dos: tomen un momento de descanso para un café durante la mañana, una o dos veces por semana o en las noches cuando los niños se vayan a la cama, para tener este tiempo de conversación.
Tengan de nuevo citas para salir en la noche. Elijan una noche por semana o dos veces por mes. Túrnense para planificar la cita. Alternen la responsabilidad de planificar la cita. Esta no debe ser para analizar asuntos prácticos, sino para disfrutar del romance y compartir la vida juntos como esposos lejos de los niños y de otras distracciones.
En todo esto, reconozcan que existen «tiempos de desequilibrio necesario» en la relación. Un recién nacido, un hijo enfermo o un padre necesitado, u otros desafíos pueden, aparentemente, impedir que pasen tiempo juntos como esposos. Tengan en cuenta que es posible que deban adaptarse a pasar menos tiempo juntos en estas circunstancias. Recen juntos y uno por el otro durante estos «tiempos de desequilibrio necesario». No durarán para siempre. Dios les dará la gracia que necesitan si se la piden.
Oración para la renovación de la gracia del Sacramento en momentos de dificultad
Consideren agregar esta oración a su kit de oraciones y récenla en tiempos de conflicto o cuando se enfrenten a decisiones difíciles.
Querido Señor Jesús, te agradecemos por nuestro matrimonio y que Tú nos prometes con este Sacramento, tu gracia, tu poder y tu ayuda en todas nuestras dificultades. Te pedimos que renueves esta gracia en nuestro matrimonio, ahora mismo. Danos la fuerza para amarnos mutuamente y a nuestros hijos, como debemos, ahora mismo. Jesús, en ti confiamos. (3 veces) Gracias, Señor Jesús.
Oración de Clausura
Soliciten intenciones del grupo y concluyan con la Oración
Oh Dios, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra; Padre, que eres Amor y Vida, haz que cada familia humana sobre la tierra se convierta, por medio de tu Hijo, Jesucristo, «nacido de Mujer», y mediante el Espíritu Santo, fuente de caridad divina, en verdadero santuario de la vida y del amor para las generaciones que siempre se renuevan.
Oración por la Familia de San Juan Pablo II
Haz que tu gracia guíe a los pensamientos y las obras de los esposos hacia el bien de sus familias y de todas las familias del mundo. Haz que las jóvenes generaciones encuentren en la familia un fuerte apoyo para su humanidad y su crecimiento en la verdad y el amor.
Haz que el amor, corroborado por la gracia del Sacramento del Matrimonio, se demuestre más fuerte que cualquier debilidad y cualquier crisis, por las que a veces pasan nuestras familias.
Haz finalmente, te lo pedimos por intercesión de la Sagrada Familia de Nazaret, que la Iglesia en todas las naciones de la tierra, pueda cumplir fructíferamente su misión en la familia y por medio de la familia.
Tú, que eres la Vida, la Verdad y el Amor, en la unidad del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén